Nijolė Šivickas, gran escultora lituana, me enseñó que el borscht era una sopa sencilla y no un plato gourmet. También me enseñó que las nubes en mi ciudad natal hablaban. No sé cuál de esas dos enseñanzas agradecerle más. Un humilde homenaje este recuerdo y esta receta.
Ingredientes:
- 2 tazas de repollo finamente picado
- 2 tazas de agua hirviendo
- ½ taza de cebolla picada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadita de semilla de alcaravea (caraway)
- 1 cucharadita de miel, opcional
- 3 cucharadas de zumo de limón
- sal marina
- pimienta al gusto
- 1 libra de remolacha cocida (guarda el agua)
- 1 litro de caldo de vegetal
Preparación:
Cocina el repollo por 10 minutos en el agua con sal. Fríe la cebolla en el aceite por unos minutos, sin dejar dorar. Pica finamente las remolachas una vez que estén cocinadas (guardando el agua en que las cocinaste).
Añade el caldo de vegetales a la cebolla y luego el repollo con el agua en que lo cocinaste, luego la remolacha picada y una taza del agua en que la cocinaste, la semillas de alcaravea, la miel, la sal y la pimienta. Cocina por 10 minutos a fuego medio, retirándole la espuma al caldo.
Baja la sopa del fuego, añade el limón y sirve caliente…o fría.