Si algunos cambios de hábitos te han ayudado a mejorar, o la suplencia de áloe y ácido clorhídrico o algún otro tratamiento natural ha hecho retroceder tus síntomas, puedes estar preguntándote si debes continuar con el tratamiento farmacológico.
No existe una razón médica válida para tomar antiácidos, inhibidores de la bomba de protones u otros fármacos si al mejorar tus hábitos o usando algunos suplementos has conseguido aliviar tus síntomas. Puedes considerar dejarlos por un tiempo y verificar si los síntomas no regresan.