La proteína es una gran fuente de calorías, genera una sensación de saciedad y no alerta a la insulina. Esas razones la hacen una de las mejores opciones para el desayuno. Una proteína ligera puede ser huevos, legumbres, queso cottage, yogurt, o mantequillas de nueces, una arepa, una tortilla. Una porción de proteína no necesariamente de origen animal.